Proyecto conjunto con mis colegas diseñadores Irene Acosta, Claudia Hernández y Samuel Méndez en el que elaboramos toda la identidad corporativa de un servicio de alquiler de bicicletas, especialmente dirigido a la comunidad universitaria, que consistía en establecer un número de puntos de recogida y retirada de las bicicletas en el entorno de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna.
Con el proyecto quisimos proponer un nuevo medio de transporte para moverse por la ciudad, despertar conciencia medioambiental, promover el ocio y el deporte, incitar al ahorro de tiempo y economía y potenciar la economía local.
La marca está compuesta por un logotipo al que se le ha superpuesto un trazado cuya forma simula el skyline o contorno de una ciudad, haciendo referencia al entorno interurbano en el que funcionará el servicio. A este trazo se le añaden dos elementos como son una circunferencia y una punta de flecha, cada elemento a un extremo del trazado, para que el trazo funcione a su vez como un recorrido, donde hay un punto de partida hacia un destino.